En los últimos años, hemos visto un creciente interés en instalar puertas correderas al interior del hogar. Esta moda responde a las tendencias que apuestan por estancias diáfanas y fluidas. Pueden no gustarte estéticamente o, quizás, te encanten. Pero lo cierto es que las puertas correderas son perfectas para optimizar el espacio, conseguir continuidad visual y lo mejor de todo: sin renunciar a la privacidad de una puerta tradicional. Puedes abrirlas o hacerlas desaparecer cada vez que quieras, como por acto de magia.
Aunque instalar puertas de este tipo ofrece muchos beneficios, también tiene algunas desventajas. Investigamos cuáles son los pros y los contras de las puertas correderas y estas son nuestras conclusiones.
5 ventajas de instalar puertas correderas
Armario con puertas correderas: una buena forma de aprovechar el espacio del pasillo.
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1. Optimizan el espacio en casas pequeñas
A diferencia de las puertas tradicionales, las puertas correderas son perfectas para ahorrar metros cuadrados. Por una sencilla razón: al deslizarse en el riel y no necesitar abatirse, no ocupan gran volumen en el espacio. Esto resulta especialmente útil en baños pequeños, vestidores o cocinas abiertas al salón.
2. Ganarás en continuidad visual
Las puertas correderas son las favoritas de muchas personas cuando se deciden a crear espacios diáfanos en casa. Debido a que se pueden mantener abiertas, o mejor dicho, "ocultas", crean una fantástica sensación de amplitud. Al instalarlas entre el salón y el comedor o entre la cocina y el salón, conseguirás estancias fluidas cuando están abiertas y podrás cerrarlas siempre que quieras.
3. Son muy decorativas
Además de ser tremendamente útiles, las puertas correderas son versátiles y admiten varios materiales en sus marcos y estructuras. Los modelos de madera, por ejemplo, quedan muy bonitos en salones clásicos o rústicos. Por su parte, aquellas de cristal con marcos blancos quedan genial en casas más modernas o donde buscamos ligereza visual.
4. Más cómodas
Las puertas correderas pueden ser más cómodas y accesibles para personas con movilidad reducida o niños pequeños. En algunos casos, incluso se pueden automatizar y aprovechar los beneficios de la tecnología en el uso diario de los espacios interiores.
5. Adiós a las barreras arquitectónicas
Las puertas correderas son ideales para casas con estancias abiertas, como un salón con cocina o un dormitorio con baño integrado. Con este tipo de puertas, puedes modificar la configuración del hogar según las necesidades de cada momento. ¿Quieres más privacidad? Simplemente, despliegas la puerta y separas las estancias. En cambio, si deseas abrir el espacio, solo debes ocultarla en el riel.
5 contras de las puertas correderas
Una puerta corredera acristalada deja pasar la luz entre salón y cocina.
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1. No aíslan (lo suficiente) del ruido y los olores
Posiblemente, esta sea la mayor desventaja de instalar puertas correderas, ya que muchas personas las usamos para separar la cocina del salón. A diferencia de las puertas abatibles, las correderas no son herméticas, lo que significa que filtran los ruidos y olores entre estancias. Esto puede ser un gran contra en cocinas abiertas, donde queremos evitar que el olor de los alimentos se extienda por el resto de la casa.
2. Instalación específica
Si optas por una puerta empotrada dentro de la pared, necesitarás encargar una reforma específica para instalar el marco. Este simple hecho puede hacer que la obra sea más costosa y tome más tiempo. Por otro lado, las puertas correderas exteriores con riel visible requieren dejar libre la pared por la que se deslizan, lo cual te impedirá usar la zona para colocar decoración o algún mueble volado.
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3. Pueden ser más difíciles de usar
Abrir una puerta corredera puede ser más incómodo que una abatible, sobre todo si se lleva algo en las manos. Una puerta normal es más fácil de empujar con el pie o con el resto del cuerpo, pero con una corredera es prácticamente imposible. Estamos más acostumbrados a usar puertas tradicionales en el día a día, por eso se dice que las puertas correderas son menos ergonómicas.
4. Pérdida de espacio en la pared
Si el sistema es de riel exterior, la pared por la que se desliza la puerta no puede usarse para colocar estanterías, cuadros o muebles. Si lo que querías era aprovechar este rincón para instalar otras piezas de mobiliario o alguna obra de arte, malas noticias.
5. Son más caras
Las puertas correderas suelen ser más caras que las abatibles. No solo por el precio de la puerta en sí, sino por el sistema de riel o el marco. Asimismo, la reforma que implica instalar una puerta corredera podría alzar el costo final.