Un sofá rinconera aprovechando la esquina, una banco en el comedor en lugar de sillas, muebles arrimados de las paredes... Con sencillos cambios de distribución puedes sacar más partido a tu casa fácilmente. Te contamos todos los trucos para lograrlo y te damos ejemplos prácticos. ¡Toma nota!
¿Tienes pocos metros, pega los sofás a la pared?
En medio del salón, el sofá te resta metros útiles y también de paso. Solo se aconseja colocarlo en el centro si el espacio es grande y cuadrado (de 20 m2 en adelante).
Colócalo mejor en la pared más larga y despejarás el centro. Pon 2 mesas nido y las podrás recoger cuando lo necesites.
¿Tienes una estantería? Intenta dejar 50 cm entre ella y el sofá. Si no hay sitio, muévela a otra pared o cámbiala por baldas flotantes. Estas librerías te inspirarán.
Ten en cuenta que al mover un sofá de 2 m despejas un espacio de 1 m2. Te vendrán genial, por ejemplo, para ganar un pequeño rincón de despacho integrado por un escritorio y una silla.
Añade asientos. Si solo hay un sofá, añade una o dos butacas pequeñas para cerrar el estar. Si no te caben una buena alternativa son los pufs. Si los eliges de poca altura los podrás guardar debajo de la mesa de centro.
En una planta cuadrada puedes enfrentar dos sofás
Si tienes dos sofás en ángulo, prueba a enfrentarlos. Podrás hacerlo si entre ellos y la mesa de centro queda libre un espacio de 40 cm, como mínimo. Es el que se calcula suficiente para pasar y poder alcanzar la mesa de centro desde el sofá.
Así ganarás 1 m2, que se añaden al resto del espacio. Es una distribución ideal para casas donde suele haber reuniones frecuentes porque invita a la conversación.
Dale uso. En ese m2 te cabrá un rincón de lectura, con una butaca y una lámpara con mesa.
Coloca los sofás en ángulo, si el salón es estrecho
Esta distribución de los sofás evita el efecto tubo y deja sitio para circular. En la esquina, la mesa auxiliar, y frente a uno de los sofás, la TV (se verá perfectamente).
Sumarás 0,5 m2 y el salón parecerá más amplio. Añade una mesa de centro ligera para completar el estar sin abigarrar el espacio.
Amplía. Cambia los sofás por uno con chaise longue y ganarás otros 0,5 m2 más. Si tiene el respaldo bajo también lo puedes arrimar a las ventanas.
Un comedor completo en poco espacio
¿Cuál es el mejor lugar para ubicar el comedor? Lo ideal es que está cerca de una entrada de luz natural y del paso hacia la cocina, para facilitar los desplazamientos.
Si la mesa es redonda, muévela hacia una pared (deja 1 m de separación mínima). Lo mejor es que tenga pie central para encajar las sillas bajo de ella cuando no se usen.
Si tienes una mesa rectangular, te ocupará menos si la alineas con la pared. En vez de dos sillas, pon un banco y ganarás 0,5 m2. Si el sitio es mínimo, despéjalo con una mesa de libro. Esconden hasta 4 sillas plegables en 40 cm de fondo.
¿Vas a poner un banco? Escógelo con espacio para guardar y podrás quitar “trastos” de por medio. Para que un banco sea cómodo, el asiento debe estar a unos 45 cm de alto (tendrá algo más si le añades cojines) y el fondo debe tener otros 45 cm.
Alinea los muebles y despeja el espacio
En este salón, una estantería lo separaba del comedor; el mueble de TV ocupaba la pared de la izquierda. Y los sofás enfrentados se “comían” la zona de estar.
Para ganar espacio, el sofá se ha colocado en la esquina. Así se ha podido ganar un banco con 3 asientos más bajo la ventana. Alineando, el mueble de la TV, situado antes a la izquierda.
Tras el sofá, el retranqueo de la pared acoge una estantería construida a medida que reúne todo el almacenaje del salón. Sus huecos simétricos proporcionan sensación de orden. Lacada en blanco, como las paredes, disimula su presencia.
Ojo a los auxiliares. A veces, las mesitas y los muebles de apoyo solo sirven para estorbar. Lo mejor es alinearlos con las paredes o ponerlos en esquinas. Intenta que tengan siempre una función. Junto al sofá, sirven para colocar lámparas, libros, la taza de café... Y en la ventana son perfectos para colocar las plantas y algún objeto decorativo.
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Llévate la cama a otra pared
Intenta que el cabecero no dé la espalda a la ventana. Es una pena no aprovechar
la luz y las vistas. Lo mejor es ponerlo en la pared que hace esquina y alinear la cama con ella; podrás aprovechar la zona bajo la ventana con un banco, un tocador...
Un armario ocupa 60 cm de fondo. Delante debe haber 80 cm mínimo si tiene puertas correderas; 100 cm, si son abatibles. Si la mesita de noche está delante y estorba, cámbiala por un modelo estrecho y estiloso.
Suma centímetros. El cabecero te puede restar hasta 15 cm de espacio. Si los necesitas, quítalo y pon un zócalo bonito o un papel pintado elegante que te ayudarán a enmarcar la cama.
Cómo lograr 3 m2 y un mini vestidor
La cama se ha cambiado de orientación y se ha movido hacia el centro del dormitorio. Así se ha podido levantar un murete bajo unos 150 € en Habitissimo) para ganar un vestidor independiente.
Detrás del cabecero se ha creado un corredor de 160 cm de ancho donde caben un armario de 60 cm de fondo y una zona para vestirse de 3 m2. Al quitar el ropero que había antes (con mucha menos capacidad), ha quedado sitio en la esquina para poner ahí la butaca descalzadora y la mesita auxiliar. Ahora la distribución queda mucho más equilibrada.
Si quieres más capacidad, anímate a cambiar tu somier por un canapé abatible, ganarás almacenaje.
Mesitas voladas. Para ganar más espacio, se han escogido unas mesitas suspendidas. Puedes copiar esta idea. En madera y con cajón quedan preciosas. Si vas a colgarlas de un tabique de Pladur, necesitas tacos especiales.