Cris Simón

Trucos de experta para limpiar y recuperar la vitrocerámica cuando parece que no tiene solución.

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Como nueva

Cris Simón, experta en limpieza: "Para dejar la vitrocerámica impecable necesitas piedra blanca en crema y un estropajo que no raye"

¿Crees que debes cambiar tu vitrocerámica por una nueva? Te contamos los trucos con los que podrás acabar con sus manchas y rayones, para que luzca como recién estrenada

La cocina es una de las estancias que más nos esforzamos en limpiar y que limpiamos con más frecuencia. Sin embargo, hay determinadas zonas en las que la limpieza se nos complica, sobre todo cuando no tenemos tiempo o las herramientas adecuadas, y eso hace que el cuarto desluzca y que, a pesar de que esté limpio, se vea descuidado. Una de esas zonas es la vitrocerámica, donde las manchas de grasa y de los alimentos que salan cuando los cocinamos, se mezclan con las manchas de cocción.

Tener la vitrocerámica limpia, además, se nos hace bola porque la usamos varias veces al día y, por tanto, nos vemos obligadas a limpiarla constantemente. Cuanto antes la limpiemos, eso sí, mejor se irán las manchas de ella. Si ya es demasiado tarde y piensas que tu vitrocerámica no tiene solución, no te rindas. La experta Cris Simón nos cuenta los mejores trucos con los que podremos limpiar la vitrocerámica de forma rápida y sencilla, eliminando las manchas más difíciles, consiguiendo que siempre se mantenga reluciente e impregnando nuestra cocina de una sensación de frescura y limpieza.

 

¿Cómo recuperar la vitrocerámica?

Cuando sintamos que, después de muchos años, nuestra vitrocerámica pide a gritos que la cambiemos por una nueva, la experta Cris Simón (@lafregonadecris) nos da el truco definitivo para devolver la vida. Los restos de grasa quemada se van quedando pegados en los fuegos, dejándoles un aspecto blanquecino y haciendo que se vea fea. Sin embargo, podremos dejarla como nueva con un truco sencillo.

La limpieza de la vitro paso a paso

  • La experta nos asegura que si echamos piedra blanca en crema, nunca dura para evitar rayones, en un estropajo infeliz (que no raya) y frotamos bien por la vitrocerámica, conseguiremos dejarla como nuevo. Aplicaremos el producto en forma de círculos y, después, lo retiraremos con una bayeta limpia.
  • Después, debemos pasar un palillo por los bordes de la vitrocerámica, para asegurarnos de que queda bien limpia y retirar cualquier resto de alimento que haya, y que puede provocar bacterias.
  • Por último, para evitar que nuestra cocina de vitrocerámica se vuelva a poner fea, podemos utilizar unos protectores especiales de silicona cada vez que cocinemos. Lo colocaremos entre la placa y nuestras tarteras y conseguiremos que se cocine igual, pero sin riesgo de que las manchas de cocción vuelvan a impregnarse en nuestra vitrocerámica. Estos tapetes, nos cuenta, son ideales tanto para la inducción como para el horno, el microondas o la Airfryer.

La experta nos asegura que, con este truco, conseguiremos que nuestra vitrocerámica luzca como nueva, logrando que se mantenga limpia por mucho más tiempo. 

 

00340855 Sartén con coles de bruselas sobre vitrocerámica

Puedes elegir entre varias recetas caseras para limpiar tu vitrocerámica. 

RBA

¿Qué otros trucos podemos seguir para limpiar la vitrocerámica?

  • Si buscamos una limpieza sencilla, pero eficaz, el primer paso es limpiar la vitrocerámica de forma superficial. Después, debemos echar un chorro de un producto específico, extenderlo con la ayuda de una bayeta o un estropajo y dejarlo actuar. Cuando lo tengamos, retiraremos con una bayeta húmeda y, después, secaremos.
  • Si nuestra vitrocerámica está quemada y tiene los típicos cercos blancos, podemos limpiarla con una solución casera. Haremos una pasta con dos cucharaditas de bicarbonato y 10 cl de agua, la extenderemos sobre la superficie quemada y, después, rociaremos con vinagre. La dejaremos actuar 5 minutos y aclararemos.
  • Pero si la vitrocerámica está rayada, podemos echarle pasta de dientes y extenderla con una bayeta y la ayuda de movimientos circulares. Después, quitaremos los restos con la ayuda de una bayeta limpia y lograremos que la vitrocerámica quede como nueva.
  • Si queremos acabar con las manchas más difíciles, una solución es echar zumo de limón y dejarlo actuar, para que las ablande, antes de frotar para conseguir acabar con ellas.
  • Al contrario, si queremos que la mancha se vuelva más dura para poder quitarla con la rasqueta y sin apenas esfuerzo, podemos frotarla con un cubito de hielo.

Con estos trucos conseguiremos que nuestra vitrocerámica luzca siempre limpia. No obstante, algunos trucos para que no se ensucie tanto radican en no arrastrar las sartenes por ella o no usarla como una extensión de la encimera. Para evitar caer en tentaciones, podemos ponerle una tapa.