Tal como el psicólogo y autor James Clear expone en su libro Hábitos atómicos, “el cambio no es algo que sucede de repente; ocurre en pequeños pasos diarios que se acumulan con el tiempo". A partir de esta idea, la experta en orden María Leániz se inspiró y creó su propio concepto, la microorganización. Según la profesional, la microorganización no son más que “pequeñas acciones diarias que no solo transforman nuestro hogar, sino también nuestra manera de vivir y sentirnos en él”.
Esto básicamente significa que, como bien dice la antropóloga Mary Douglas en su obra Pureza y Peligro, cuando ordenamos algo en nuestras vidas, por muy pequeño que sea, siempre nos ayuda a encontrar un sentido de pertenencia y control. Este control, aunque sea sobre algo simple como ordenar un cajón, aporta estabilidad en medio de la complejidad de la vida moderna.
Con el objetivo de ayudarnos a transformar nuestro día a día y nuestra vida a través del orden en el hogar, María Leániz @atelierdelorden nos ha desvelado cuáles son sus 7 microhábitos preferidos para ordenar la casa sin hacer grandes inversiones de tiempo o de dinero. Lo único que necesitas es compromiso y constancia.
1. Busca tu ritual rápido de ‘efecto dominó’
Según estudios de la psicología conductual, comenzar el día realizando una tarea pequeña pero concreta, como dedicar 5 minutos a ordenar la mesa del escritorio antes de ponerte a trabajar, genera un efecto de “dominó positivo” que mejora la productividad. Esto significa que, cuando ordenas algo pequeño en tu espacio inmediato, casi automáticamente y sin pensarlo, te pondrás a ordenar otras cosas, de ahí lo de “efecto dominó”.
Algunas pequeñas acciones que puedes hacer en el día a día y que son ideales para encadenar otras puede ser hacer la cama nada más levantarte, ventilar la habitación un par de minutos, colocar bien los cojines en el sofá, poner bien la toalla en el toallero, cerrar los armarios de la cocina después de su uso, apagar todas las luces, etc.
Colocar bien los cojines en el sofá no te llevará ni 5 minutos y te ayudará a seguir ordenando otras pequeñas cosas de la casa.
RBA
2. Elimina las "zonas muertas" de tu hogar
Tendemos a ir dejando las cosas que llevamos en las manos en el primer sitio que nos pille a nuestro paso. Según María, son las llamadas “zonas muertas”, es decir, espacios donde acumulamos objetos sin sentido. Para eliminar estas “zonas muertas”, la experta recomienda identificarlas y establecer un microhábito: cada vez que pasemos por una de ellas, cojamos un objeto y lo devolvamos a su lugar de origen. Tardarás pocos minutos en hacerlo y estarás trabajando tu microorganización.
3. Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio
Según la antropología del espacio, las dos causas principales del desorden son el exceso de objetos y no asignarles un lugar específico dentro de la casa. Para María, es importantísimo tener un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio, ya que, cuando cada objeto tiene su lugar, reducimos el ruido visual, lo que lleva a una mejora de nuestra capacidad de concentración y relajación. Por supuesto, esto implica también el compromiso de devolver cada cosa a su sitio una vez lo has terminado de usar para que, cuando lo vuelvas a necesitar, lo encuentres rápido.
4. Momento diario de limpieza
María dice que, sea cual sea nuestro método de organización (agenda, papel, digital), debemos revisar y hacer limpieza de lo que ese día ha producido. Por ejemplo, al final de la tarde o un rato antes de acostarnos, podemos revisar los correos electrónicos recibidos, borrar los que sean de publicidad, archivar los más importantes, etc. Otro ejemplo sería que, si hacemos listas en papel, las revisemos y tachemos lo que hayamos dejado hecho ese día. De esta forma, nos iremos a la cama con una sensación de tranquilidad y de tener la vida más organizada y bajo control.
Sigue toda la información sobre decoración, orden, limpieza y buenas compras en el perfil de Cosas de Casa en Facebook y también en el canal de Cosas de Casa en WhatsApp. ¡Te esperamos!
Cuando termines de trabajar, revisa tu bandeja de correos electrónicos y pon orden.
RBA
5. Aplica la regla de “un toque”
La regla de “un toque” es sencilla y muy efectiva. Básicamente, consiste en que, cada vez que toques un objeto de la casa, tienes que decidir qué hacer con él en ese mismo momento: guardarlo, tirarlo o usarlo. Esta toma de decisiones rápidas ayuda a reducir la sobrecarga mental, ya que eliminamos pequeñas dudas de inmediato.
6. La "micro-purga" diaria
Esta “micro-purga” consistiría en que, cada noche, tenemos que elegir un objeto que ya no necesitamos y desecharlo, regalarlo o reciclarlo. Este gesto tan sencillo, es perfecto para liberar el espacio en tu espacio físico.
7. La espera activa
Por último, María también nos recomienda aprovechar las pausas de algunas tareas domésticas que estemos realizando para adelantar otras. Por ejemplo, si ponemos a cocinar el arroz en agua hirviendo y tarda 8 minutos en cocinarse, aprovechar esos minutos para hacer otras cosas de la casa, como limpiar la encimera, vaciar el lavavajillas, tender la ropa de la colada, etc. Según la experta, estas pausas mejoran la sensación de fluidez en el día.