Si hay un lugar de nuestra casa donde se ven reflejadas las tendencias del año, es en el salón. Esta es, posiblemente, la estancia más "pública" y vista por nuestros invitados y por quienes viven en casa. Es un espacio para compartir, descansar, leer un buen libro o disfrutar de una tarde de peli, manta y sofá. Sin duda, es la zona acogedora por excelencia. Ahora bien, las tendencias actuales apuntan a crear entornos envolventes, pero minimalistas. ¿Esto significa que vamos a perder esa calidez que tanto caracteriza al salón? Nada más lejos de la realidad. El concepto de calidez se reinventa en los salones de 2025. Te mostramos cómo crear un ambiente de lo más acogedor siguiendo las últimas modas en interiorismo y decoración.
Salones modernos, pero muy cálidos
Salón elegante con librería de madera a medida.
RBA
Antiguamente, cuando pensábamos en una decoración moderna, se nos venía a la mente un espacio monocromático, en tonos claros, metales fríos y piezas de acabados rectos. Nada de profundidad visual ni de texturas que enriquecieran el ambiente. Hoy en día, el panorama ha cambiado radicalmente. En la actualidad buscamos hacer de nuestro hogar un espacio seguro y acogedor, donde la tecnología y los acabados modernos convivan con elementos clásicos y románticos.
1. Madera: sigue siendo fundamental
Mueble de TV en Madera de Acacia mod. Tasmani de Sklum de mandera en tono medio.
Sklum
La madera es el material más cálido de todos, no cabe duda. Ya sea en su versión natural, en acabados rústicos o con terminaciones pulidas y cepilladas, aún sigue siendo un recurso TOP para diseñar espacios acogedores. La novedad de este año es incorporar maderas de tonos oscuros, variedades que antes se evitaban por considerarse anticuadas. Un bonito suelo de madera oscura en un salón de sofás modernos puede quedar muy bien.
2. Colores neutros, pero cálidos
Salón con sofá, mesa de centro y mesa auxliar, diseño de la decoradora Lucía Mariñas. Butacas, de Porro, en Qbika. Lámpara, en mestizo y alfombra, en Kilombo.
RBA
Olvídate del blanco absoluto y prueba con tonalidades de temperatura alta, pero neutras y suaves. Por ejemplo, unas paredes pintadas de beige, una butaca tapizada en terracota o una alfombra en color crema. El color Pantone del año, Moccha Mousse, tampoco puede faltar. Aprovecha esta tonalidad para pintar una pared de acento o dar un toque diferente a los textiles del salón. Combina con materiales naturales como el ratán, el yute o la madera para intensificar el efecto acogedor.
3. Texturas y más texturas
Manta de algodón en amarillo mostaza de Eminza, igual que las cortinas y los cojines estampados.
Eminza
Las texturas desempeñan un papel clave a la hora de crear ambientes cálidos y acogedores. Para conseguir un salón envolvente del que no queramos irnos, es fundamental contar con mantas, plaids, cojines o tapizados de tacto agradable. Puedes optar por un sofá tapizado en borreguito o una manta de lana natural para abrigarte durante el invierno. Pero las texturas no son solo textiles: procura añadir profundidad visual en las paredes con molduras decorativas. Otra opción es incorporar muebles de madera poco tratada o piezas de cerámica artesanal. ¡Abre el espacio a objetos de formas sugerentes!
4. La suavidad de las curvas
Sofá curvo en blanco crudo de Maisons du Monde combinado con muebles de madera.
Maisons du Monde
Las líneas rectas y los muebles de corte geométrico abren paso a formas más suaves e irregulares. Durante este año, nuestros salones se llenarán de sofás curvos, mesas redondas, arcos en puertas, molduras decorativas con rosetones y butacas orejeras. Todos estos diseños transmiten una sensación más íntima y armoniosa, ideal para disfrutar de una sala hecha para el descanso.
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5. Salones bien iluminados
Proyecto de los arquitectos Ana Blanco y Fran Mengíbar.
RBA
Por último, no debemos dejar de tener en cuenta la importancia de la iluminación en la sala. Una máxima que vale tanto para la luz natural como la artificial. En el primer caso, es importante contar con cortinas adecuadas a la estación del año. En invierno u otoño, vamos a preferir unas cortinas más gruesas y térmicas, mientras que en primavera y verano se recomienda optar por unas ligeras y de tejidos orgánicos.
En cuanto a la iluminación artificial, procura distribuir varias fuentes de luz para que la estancia gane en capas de profundidad. Así, lograrás un ambiente muy acogedor y suavemente iluminado. Combina una lámpara de pie con algún aplique en la pared y una lámpara de techo para ganar luz general.